Contáctenos |
 
Género y Diversidad
Mercedes Cortondo
Versión para imprimir
Un día internacional, un trabajo cotidiano
24/11/2012 | En el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, Mercedes Cortondo nos propone reflexionar sobre el recorrido reciente que nuestro país ha transitado en la lucha contra la violencia de género. Avances y tramos pendientes de un trabajo cotidiano.

En 1999 la Asamblea General de las Naciones Unidas declaraba el 25 de noviembre “Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer”. Ese día, pero en 1960, tres hermanas y activistas políticas, Minerva, Patria y María Teresa Mirabal, habían sido asesinadas por orden del dictador dominicano Rafael Trujillo. Hoy, 13 años después de la declaración y 53 de los homicidios, queremos acompañar este día internacional, mirándonos a nosotr@s mismo@s y concentrándonos en los avances y materias pendientes que tiene nuestro país sobre este tema de relevancia impostergable.

Hace sólo unos días, la Cámara de Diputados de la Nación incorporó el femicidio (aunque sin denominarlo de esa manera explícitamente) como un agravante del homicidio al Código Penal. En el inciso 11 del artículo 80, el texto ordena agravar las penas por el asesinato “a una mujer cuando el hecho sea perpetrado por un hombre y mediare violencia de género”. También contempla -además del cónyuge- el delito contra el “ex cónyuge, o a la persona con quien mantiene o ha mantenido una relación de pareja, mediare o no convivencia”. El femicidio (feminicidio en algunos países de Latinoamérica) es la expresión extrema de la violencia de género, que la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer de la ONU de 1993 explica como “todo acto de violencia basado en el género que resulta, o puede resultar, en daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico de la mujer, incluyendo la amenaza de dichos actos, la coerción o la privación arbitraria de la libertad, tanto en la vida pública como en la privada”.

A pesar de que el problema haya tomado estado público, son pocos los hombres y pocas las mujeres que reconocen estos asesinatos como manifestaciones límites del dominio machista y el sexismo presentes en nuestras comunidades. Según el informe realizado por el Observatorio de Femicidios coordinado por la Asociación Civil La Casa del Encuentro, en 2011 se registraron 282 femicidios en la Argentina, y 119 en el primer semestre de 2012. Desde 2009 -año en el que se comenzó a relevar este tipo de casos- hasta el 30 de junio de 2012, se consignaron 892 crímenes de mujeres y niñas por razones de género.

La incorporación del femicidio en el Código Penal (o agravantes que lo contemplen) es un paso valioso en el trabajo cotidiano por la eliminación de este tipo de violencia. Un avance que registra antecedentes y resultados que vale la pena destacar. El 2 de septiembre de este año, un tribunal argentino nombró como “tentativa de femicidio” al intento de un hombre de matar a su esposa. "No cabe duda de que la muerte de una mujer a consecuencia de la violencia de género constituye una categoría sociológica claramente distinguible (...) No hay razón, en consecuencia, para no darle nombre”, afirma el fallo. Y luego añade que la conducta del acusado constituye un “intento de femicidio, entendiendo por tal la muerte de una mujer –o de una persona con identidad femenina– ejecutada por un varón en razón del género". En abril de 2009, se sancionó en nuestro país la Ley Nº 26.485 de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales. Y el 5 de noviembre de este año, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) presentó el Registro Único de Violencia contra la Mujer, que llevará las estadísticas oficiales de los casos de violencia de género, y que comenzará a funcionar a partir del 1° de enero de 2013.

Todos son avances alentadores. Medidas concretas en la lucha contra la violencia de género que nuestro país ha incorporado y que nos animan a seguir trabajando. No obstante, la legislación es un elemento más (imprescindible, por cierto) que puede contribuir al cambio, pero que requiere que otros factores y agentes sociales trabajen en el mismo sentido. La violencia de género forma parte de un patrón cultural muy arraigado en nuestras sociedades, que para modificarse, requiere de un compromiso de todos los sectores de la comunidad.

El universo de la información es un agente primordial en la promoción de ese cambio, que exige de formas de comunicación que expongan la temática desde un enfoque educativo de prevención, respeto y sensibilización. El “Decálogo para el tratamiento periodístico de la violencia contra las mujeres” de la Red PAR -Periodistas de Argentina en Red por una Comunicación no Sexista- (http://issuu.com/redpar/docs/decalogo_red_par_-2010-) declara que a través de la labor periodística cotidiana toman estado público muchos casos de violencia de género, y que la forma en la cual éstos se comunican es determinante en la consolidación de modelos y estigmas. Instalar la temática en la sección Sociedad de los periódicos en lugar de en la sección Policiales, incorporar términos como femicidio y desterrar otros como crimen pasional, e incluir la información de contacto para denuncias, entre otras medidas, contribuyen a que se derriben mitos, tabúes, estereotipos y creencias, y a que se consolide un nuevo patrón cultural sobre la base de la pluralidad, la igualdad y la justicia.

Nuestros relatos y narrativas son parte importante de aquello que llamamos y construimos en nuestras realidades cotidianas. Los medios de comunicación son arquitectos significativos, y resulta fundamental que promuevan una mirada con un nuevo significado social que incorpore cotidianamente la lucha contra la violencia de género. La perspectiva de género incluye los intereses, las visiones y necesidades de las mujeres, y desde ahí cuestiona y concientiza acerca de las asimetrías, discriminaciones y clases de violencia contra las que necesitamos seguir trabajando hoy y cada día.

Mercedes Cortondo es miembro del Departamento de Género y Diversidad y del Departamento de Comunicación y Cultura de SIDbaires.

Comentarios | Ver Comentarios (2) Deje su comentario

Jerónimo (29/11/2012 | 21:43 hs)
Muy interesante el tema. Notas como éstas permiten que la sociedad se informe y tome consciencia de lo grave que es la violencia de género.
EMA GUTIERREZ (13/12/2012 | 10:23 hs)
Exelente nota clarificadora de este flagelo que termina con la vida de tantas mujeres en nuestro pais y de la luchaencararse a traves de los distintos ambitos de la socidad .

Deje su comentario
Nombre
Email

Mensaje
Verificación
Escriba el codigo en el campo de la derecha
 
Buscar en el sitio  

Qué? Hacer para el Desarrollo
Año 2 - Número 2 - Primavera de 2012
Boletín de noticias  
Reciba en su correo las últimas
novedades de SID Baires.